lunes, 18 de mayo de 2009

Embarazo En La Adolescencia.-

El promedio de embarazos en la adolescencia ha disminuido permanentemente desde que alcanzó su punto más alto en 1990, debido en gran parte al incremento en el uso de condones.

Prevención:

Existen muchos tipos diferentes de programas de prevención del embarazo en la adolescencia. Los programas de educación para no tener relaciones sexuales que estimulan a las jóvenes a posponer la iniciación de la actividad sexual hasta el matrimonio o hasta que estén lo suficientemente maduras y preparadas para manejar la actividad sexual y un posible embarazo en una forma responsable. Los programas basados en el conocimiento se dirigen a enseñar a las adolescentes a conocer su cuerpo, sus funciones normales y a suministrar información detallada sobre los métodos anticonceptivos.

Los programas con enfoque clínico brindan un acceso más fácil a la información, asesoría médica y servicios de anticoncepción.
Los programas de asesoría por parte de compañeros que generalmente involucran adolescentes mayores y respetadas que invitan a otras adolescentes a resistirse a las presiones sociales y de los compañeros para llegar a involucrarse sexualmente. Estos programas tienden a tomar más un enfoque vivencial . Estos programas de asesoría de compañeros también le brindan a aquellas adolescentes, que ya están involucradas en actividades sexuales, las habilidades para la negociación dentro de las relaciones sentimentales y la información que necesitan para obtener y utilizar los anticonceptivos en forma efectiva.

Debido a que ningún método anticonceptivo es completamente efectivo, el no tener relaciones sexuales es la única forma segura de prevenir el embarazo. Una adolescente sexualmente activa, que no utilice anticonceptivos, tiene un 90% de probabilidades de quedar embarazada en un año.

Síntomas:


- Los síntomas del embarazo son, entre otros:
- Ausencia de períodos menstruales
- Fatiga
- Aumento de tamaño de las mamas y sensibilidad en las mamas
- Hinchazon abdominal
- Náuseas/vómitos
- Mareos o desmayos reales

Signos y exámenes:

La adolescente puede o no admitir que ha tenido relaciones sexuales. Usualmente se presentan cambios de peso, con más frecuencia es un aumento, pero puede haber también pérdida, si las náuseas y vómitos son intensos.

Tratamiento:

Es importante hacer un repaso completo de las opciones disponibles para las adolescentes embarazadas.
El aborto es una opción potencial, pero las leyes cambian con respecto a si una adolescente soltera puede practicárselo legalmente sin el consentimiento de los padres. En el caso de las adolescentes casadas, puede ser necesario el consentimiento del esposo.Otra opción es el dar a los niños en adopción después del parto, pero la mayoría de las adolescentes deciden continuar con el embarazo y quedarse con el bebé.

Conclusión:

Esta en la responsabilidad de cada adolescente, hacerse responsable por sus actos que la mayoria de las veces conlleva a un embarazo, pero ademas algunos adolescentes no son bien informados en los colegios o por sus padres ya que esta en la obligacion de un adulto educar sexualmente a los adolescentes. En los casos mas extremos obligan a los adolescentes a casarse o de abortar lo cual es un echo que se da a menudo.La abstinencia es una posibilidad pero hay un muy bajo porcentaje que se abstiene a tener relaciones sexuales en la etapa adolescente.

jueves, 14 de mayo de 2009

~Indices.

En 2006, la última fecha para la cual existen datos oficiales, hubo unos 39.000 embarazos de mujeres menores de 18 años y unos 7.000 entre madres menores de 16 en el Reino Unido.
Los índices de embarazos adolescentes en América Latina:
Según Naciones Unidas, entre los años 2000 y 2005, un 18,2% de los embarazos totales fueron de madres entre 15 y 19 años, comparado con el 7,3% en el Reino Unido.
En la banda alta destaca Brasil con un (21%) de embarazos adolescentes en ese periodo, mientras que los países con porcentajes menores incluyen Chile (16,9%) y Bolivia (14,2%).

Hasta un 60% de las jóvenes madres pertenecen a familias cuyos padres están separados; y un 40% no ha vivido nunca una situación familiar estable.